domingo, 26 de febrero de 2012

YOGA: Una práctica, una afición, una dedicación

Esta es una entrevista que me hicieron para su publicación en la página web de Shalom, lugar donde imparto clases de yoga, y a quienes aprovecho para expresar una vez más mi gratitud por hacer posible que los sueños de quien escribe se vayan haciendo realidad.

Nacho (Ignacio Miguel Ruiz), nuestro profesor de Yoga, nos muestra su trayectoria en este interesante mundo y nos acerca a la nueva iniciativa que el Centro Shalom ha puesto en marcha para animarnos a todos a practicar Yoga.

De la Ingeniería de Telecomunicaciones al Yoga ¿cuál es el camino? ¿Qué hay detrás de ese sorprendente salto?
Desde pequeño siempre he tenido una relación importante con el tema de la muerte. Desde los 4 o 5 años les comentaba a mis padres que me angustiaba la idea de que al morir se terminaba todo. La idea de que existiéramos para siempre también me angustiaba… Jejeje

Ya sabemos que el asunto de la muerte es uno de los grandes motores espirituales. Años después, nada más iniciada la época universitaria, la muerte de mi tía y madrina, junto con  una crisis personal muy fuerte de una buena amiga y compañera de estudios en la que se le despertaron muchas habilidades, marcaron un antes y un después en mi interés por profundizar en la vida, en el autoconocimiento. En el caso de mi amiga,  ambos éramos “hijos” del método científico, las fórmulas, nada de memorizar porque sí, todo tiene que tener una lógica… y eso me hizo reflexionar mucho, de hecho, me hizo sufrir una pequeña crisis también sobre mi futuro en la carrera ¿por qué estoy estudiando esto? Entonces empecé a leer Tao Te Ching (yo siempre he sido un lector voraz), y empecé a orientarme a ese tipo de lectura. Muchas personas que están en el mundo espiritual dirían: “ah, ¡qué guay que se despierten todas estas cosas!”. La verdad es que sólo quienes pasan por una experiencia similar pueden comprender la dureza de tener que afrontar la vida desde esa perspectiva.

Tras varios años de búsqueda a través de los libros pensé: “tengo que empezar a trabajar todo esto de otra forma, desde la práctica. En un cumpleaños me regalaron un libro que tenía más o menos la mitad de explicación teórica y la otra mitad de explicación práctica para que pudieras hacer las posturas de yoga, era de Hatha Yoga, y ahí comencé a probar cosas. Durante medio año estuve en casa, intentando seguir lo mejor que podía todo lo que se indicaba en las instrucciones del libro, al estilo de cómo había practicado fútbol, frontón, bici… como si fuera un deporte más que otra cosa.. Después me dije, “no, algo hay, no sé el qué, pero hay algo no está funcionando como dicen que debería funcionar. Algo no debo estar haciendo bien”. Ahí, fue cuando me trasladé a Madrid por trabajo, después de acabar la carrera, y contacté con el centro de yoga Sivananda. Tras unas primeras clases introductorias comenzó la práctica con regularidad y me dije… “¡ah! esto era, la actitud en cada gesto, cada postura, el entorno, que te dirijan de forma apropiada…”, ahí empezó mi verdadera andadura en la práctica del yoga.

Y el contacto con las Terapias Naturales en general, ¿cuándo y cómo surgió?
Fue después de casarme, nada más llegar a Vigo, hace casi 8 años. Al principio me interesaba mucho seguir con ese trabajo de auto-descubrimiento y retomé también una vieja afición de cuando jugaba al fútbol, que era la de ayudar al fisioterapeuta del equipo de los mayores a dar masajes y a soltar, sobre todo las piernas. Así que me apunté a un curso de 10 meses de Quiromasaje para tener una aproximación seria y con un enfoque profesional del masaje. Más tarde empecé a introducir la componente de la atención y la respiración que utilizaba en el yoga y vi que era muy efectivo junto con el masaje, igual que en la fase de relajación; acompañar la respiración, sobre todo en los momentos iniciales, para que el paciente que está en la camilla tenga esa primera relajación que facilita mucho la manipulación de los tejidos blandos y la confianza en el terapeuta.

¿Cómo conociste Shalom? ¿Cómo llegaste a Shalom?
Shalom apareció con el Reiki. En un momento en el que necesitaba un estímulo, un empujón para no sentirme atascado en mi práctica. Pasé por delante del local del Centro Shalom, cuando estaba en la calle Venezuela, entré, hablé con Jose y fui a probar una sesión de Reiki para sentir, para experimentar cómo era. Me gustó. Así que hice el primer nivel, el segundo y el tercero con Cristina. Fue en el segundo nivel cuando me propusieron impartir clases en el local que iban a abrir en Calle Zamora, 84. De  esto hace ya más de seis años... más de 6 años dando clases en Shalom, con un pequeño paréntesis intermedio.

Estos nuevos horarios abiertos ¿por qué surgen?
Este es un concepto que yo conocí al llegar a Vigo, en el centro de yoga donde estaba mi profesor, que a mí siempre me ha convencido, como alumno primero y, con el paso del tiempo, como profesional. Me gusta la idea de tener una cuota mensual única para que la gente no tenga que andar pensando pues me cojo al bono A o B, o…, por decirlo de alguna forma. Una cuota única y una disponibilidad de horarios a lo largo de la semana en distintas bandas horarias, por la mañana y por la tarde. Así eliminas la barrera y la tensión que puede producir tener que ajustarte a dos días a la semana, en una hora concreta, pensando que si aparece un contratiempo o ese día no me apetece, entonces ya he perdido la mitad de las clases de la semana … Además, quien quiera en algún momento determinado profundizar en la práctica del yoga puede asistir varias veces a la semana.

Supongo que habrá gente que quiere ir más de dos veces a la semana.
Sí, sí… hay varios alumnos y alumnas que asisten más de dos veces por semana. .

Entonces, poco a poco, esta idea de tarifa plana está dando resultado, ¿no?
Sí. No ha sido una avalancha de gente, pero el grupo es bastante numeroso a día de hoy. Hemos hecho una campaña para dar a conocer que había un nuevo enfoque de las clases de yoga en Shalom, se acaba de acondicionar la sala, con aislamiento térmico y sonoro para que sea más confortable y adecuada para la actividad… Sobre todo es muy importante el aislamiento sonoro para las clases de yoga. Ahora resuenan más los mantras al cantarlos en la sala.

Cada vez más gente acude a practicar Yoga a Shalom.
Por suerte, la gran mayoría de la gente que viene a probar una clase se sienten identificados con el tipo de yoga que se imparte, con el aula, con el profesor… (risas) Es importante que cada practicante esboce una sonrisa al saber que se acerca el momento de ir a clase. Y eso que hay momentos en los que se exige un cierto esfuerzo físico, emocional y mental… eso sí, hay perfiles de todo tipo y condición de salud, forma física, etc. Es un yoga para todo el mundo.

También es importante el tema del dinero. Se ha buscado una tarifa de 40 € mensuales, que permite tener ese abanico de horarios por un precio razonable para facilitar el acceso de la gente a este tipo de actividades. Es todo un centro de yoga, dentro de un centro de Naturopatía como Shalom, ,acondicionado de una manera adecuada para practicar. Si nos paramos a pensar cuánto gastamos al final del mes en cosas que no nos aportan nada y el Yoga está aportando beneficios a nivel físico, nivel emocional, nivel mental, trabajando elasticidad, trabajando el estiramiento y el fortalecimiento del sistema nervioso, el ajuste del sistema endocrino, el sistema digestivo... Ser consciente de tu cuerpo, ser consciente y dominar tu respiración, utilizar distintos tipos de respiración en diferentes momentos y ser capaz de dejar que los pensamientos vengan, no provocarlos, observarlos y a la vez relajarte y respirar. Eso no tiene precio, para quien sepa percibirlo y valorarlo…

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También hay un trabajo de preparación de las clases importante porque el profesor conoce el perfil de los alumnos y su evolución, el trabajo que están realizando, y tiene que organizar bien la clase, intentar que los alumnos no tengan sensación de aburrimiento, que poco a poco vayan evolucionando e ir introduciendo nuevos elementos en la clase.

En una clase de yoga el profesor debe tener un grado de atención muy alto y tiene que transmitir. Y para transmitir y tener un grado de atención alto la motivación debe ser constantemente alta…

¿Y qué tipo de yoga se practica en Shalom? ¿Qué tipo de yoga impartes?
Yo he practicado Hatha Yoga en Madrid, en el centro de Yoga de Sivananda, asistiendo a muchos talleres de especialización en posturas avanzadas, Pranayama (ejercicio avanzado de respiración), meditación y muchos retiros… en definitiva, aprender y perfeccionar la práctica de ejercicios avanzados. Posteriormente, por motivos personales, me vine a Vigo y no conocía qué había relacionado con. Yoga.

Y fue gracias a mi mujer que conocí Kundalini Yoga, en el centro del Yoga del Calvario, con Carlos, que era el profesor principal; él fue quien me formó y al que le tengo que agradecer todo lo que me ha enseñado. Es la persona con la que más he vivido y he sentido la práctica del yoga como alumno. Y además, como profesor, me formó y me dio la posibilidad de tener la experiencia de sentarme para dirigir una clase, para aprender y evolucionar como persona.
Kundalini Yoga apareció como una variante más energética, más dinámica, que permitía variar una clase de otra, hacer trabajos específicos: un día, la circulación y los pulmones, otro día, trabajar el sistema nervioso, otro día, el triángulo superior de la zona alta de la espalda, otro día solo la respiración, … permitía algo que a la sociedad nuestra, que vivimos con mucha tensión y pendientes del tiempo, de los objetivos… la  situación general tampoco ayuda a tampoco para dedicarnos un tiempo a nosotros mismos. Es un yoga que te empuja a hacer un trabajo muscular y un trabajo de resistencia mental combinado con la respiración y siempre con mucha atención.

Valoro la precisión de las posturas estáticas del Hatha Yoga, la variedad de ejercicios respiratorios , el Pranayama y me gusta mucho la potencia que tiene el Kundalini Yoga, así como la variedad que ofrece para el tipo de personas que vivimos en este momento.

Todo lo anterior condiciona, lógicamente, el tipo de yoga que se practica, con un aderezo muy importante que es la práctica personal de meditación zen, desde hace varios años, que ha moldeado mucho el enfoque de las clases. La técnica sigue siendo la misma, pero con esa práctica de la meditación zen hay una invitación a ser muy consciente del aquí y el ahora, del cuerpo, de las emociones, de los pensamientos, no irte, sino estar centrado, dejar que el subconsciente se vaya liberando, mientras tu te relajas. Todo en un marco cuya orientación es sentir, a hacer todo consciente, no como un deporte, muchas veces por puro esfuerzo físico, sin la idea de competición, sino a hacer todo para ser cada vez más consciente de tu cuerpo, de cómo funciona tu organismo por dentro y cómo responde tu mente ante diferentes situaciones de estrés.

Después de años trabajando con éxito como Ingeniero de Telecomunicaciones ¿Cómo has dejado la Ingeniería por el Yoga?
Después de años dedicado a la Ingeniería de Telecomunicaciones, en proyectos con empresas de primer nivel como Siemens, Motorola, etc., y en puestos de responsabilidad, he decidido dedicarme en cuerpo y alma al Yoga y la meditación, al masaje terapéutico y a lasterapias energéticas.

A toda situación se llega por distintas circunstancias. Quiero pensar que todas las experiencias y situaciones, tanto personales como sociales, me han llevado a este punto, en el que me ha permitido tomar esta importante decisión en mi vida. Esperemos que todo siga como hasta ahora y podamos volver a tener otra entrevista, hablando también sobre desarrollo personal y auto-conocimiento, dentro de unos años. Muchas gracias.

miércoles, 22 de febrero de 2012

BIENVENIDA



Sed bienvenidos a este blog, componente de la tríada de escenarios (página web, facebook y blog), donde LOS3MUNDOS - adi oroka va presentando información, material visual, historias, noticias, eventos, etc. relacionados con el yoga y la meditación, la salud y la vida consciente, en general. En el blog se irán incluyendo publicaciones sobre asuntos que han inspirado por uno u otro motivo al autor. Espero que os guste. OM SHANTI.